Se trata de una lámina de cerámica de alúmina que requiere un acabado de espejo. Normalmente, el pulido de las cerámicas de alúmina consiste en desbastarlas con un disco de hierro y, a continuación, pulirlas con un paño blanco, pero este método es extremadamente lento: a menudo se tarda entre 30 y 40 minutos con el paño blanco en conseguir la superficie de espejo deseada. Esto es inaceptable para el procesamiento por lotes. Como alternativa, existe otro método: tras el desbastado con un disco de hierro, se utiliza directamente un disco de estaño para el pulido espejo. Sin embargo, este método también tiene inconvenientes, principalmente el elevado coste de procesamiento de los discos de estaño, lo que dificulta la producción en serie.
En general, el procesamiento de las láminas cerámicas de alúmina presenta ciertas dificultades. En primer lugar, la propia alúmina tiene una gran dureza, lo que dificulta el rectificado a dimensiones precisas. En segundo lugar, la superficie de la cerámica de alúmina tiende a absorber la luz, por lo que es difícil conseguir un acabado de espejo con los métodos de pulido ordinarios. Estos factores aumentan considerablemente la dificultad de pulir cerámica de alúmina, pero nuestra empresa ha resuelto con éxito este problema.